Resumen Ejecutivo:
Las corrientes modernas de punitivismo, “derecho penal de emergencia”, “derecho penal del enemigo” y “cero tolerancia”, están creando desarrollos legales represivos alrededor del mundo y específicamente en el mundo occidental.
Estos desarrollos legales propugnan una justicia penal más rápida, eficiente y contundente para paliar los problemas de una delincuencia que se reputa creciente y cada vez más peligrosa.
Sobre el tema existen numerosos análisis en sentido jurídico, sociológico e incluso filosófico que dan fe de esta expansión de las normas penales y de los ámbitos de castigo.
Esta expansión no sólo se refiere a la creación de normas penales y al endurecimiento de las penas, sino también al establecimiento de procesos más rápidos y contundentes para el juzgamiento del delito.
Precisamente dentro de esta dinámica es que se inserta el Procedimiento Expedito de Flagrancia en Costa Rica.
En ese sentido y al haber amplios estudios de carácter jurídico y sociológico acerca del tema, se procura en este trabajo hacer un estudio del discurso que fundamenta su implementación para determinar cuáles son los conceptos relevantes en su construcción y determinar de qué forma se insertan para darle un sentido.
Así las cosas se parte de una serie de antecedentes que comienzan a configurar el tema de la flagrancia, entre ellos su concepto y sus ligámenes con los tópicos de delitos contra la propiedad y severidad en la sanción, estudio realizado de manera genealógica.
Los objetivos del trabajo consisten en explicitar esos orígenes del discurso de la flagrancia; señalar, desde el análisis de su discusión legislativa como estos se integran con otros más modernos, identificando contradicciones en su exposición lógica; determinar, mediante el contraste entre sus propios elementos el origen y la configuración de los resultados de la aprobación del proyecto y por último dar testimonio de tesis derrotadas dentro de la discusión y aprobación de la ley.
Así las cosas, no se puede decir que este sea un trabajo cuantitativo ya que no le interesa tanto explicitar los resultados reales de la aplicación de la ley, sino poner en evidencia elementos de la construcción del discurso para determinar de dónde proceden ideológicamente y cuál es su coherencia interna.
Así las cosas, no se puede decir que este sea un trabajo cuantitativo ya que no le interesa tanto explicitar los resultados reales de la aplicación de la ley, sino poner en evidencia elementos de la construcción del discurso para determinar de dónde proceden ideológicamente y cuál es su coherencia interna.
Producto de esta “desestructuración” del discurso, la metodología que se va a a seguir tiene que ver con técnicas de análisis del lenguaje y de ubicación histórica de sus elementos.
Como ese discurso se va construyendo paulatinamente producto de los cambios de condiciones materiales, interesa sobremanera establecer su origen histórico, analizando de dónde vienen, tanto ideológica como políticamente no solo lo que incluye, sino también lo que excluye.
De esta manera se construye la investigación en por lo menos tres paradigmas, el materialismo histórico, de manera tal que el análisis contendrá necesariamente las categorías de “historia” y “memoria”, según las entiende Walter Benjamin; también en el estudio genealógico de los conceptos, basado en Nietszche, para determinar su origen material y el análisis lingüístico, proveniente principalmente de Wittgenstein y su teoría de los “juegos del lenguaje”, para determinar la coherencia lógica de lo expuesto.
Como ese discurso se va construyendo paulatinamente producto de los cambios de condiciones materiales, interesa sobremanera establecer su origen histórico, analizando de dónde vienen, tanto ideológica como políticamente no solo lo que incluye, sino también lo que excluye.
De esta manera se construye la investigación en por lo menos tres paradigmas, el materialismo histórico, de manera tal que el análisis contendrá necesariamente las categorías de “historia” y “memoria”, según las entiende Walter Benjamin; también en el estudio genealógico de los conceptos, basado en Nietszche, para determinar su origen material y el análisis lingüístico, proveniente principalmente de Wittgenstein y su teoría de los “juegos del lenguaje”, para determinar la coherencia lógica de lo expuesto.
Bajo estos parámetros se determinó que el discurso de la flagrancia es atávico, con elementos que no se explicitan y no coinciden necesariamente entre sí; que se nutre básicamente de política; que ahora se ha visto ligado a temas como el de la reincidencia y el “crimen organizado”; que está relacionado en su exposición moderna con el paradigma de Estado neoliberal.
Por último, la determinación de origen del discurso señala, aunque no explícitamente, que el procedimiento está dirigido a una circunstancia que no es agravante o atenuante propia del delito, sino a una forma de detención que abarca a personas que no están lo suficientemente preparadas para delinquir y por ende lo hacen torpemente.
Por último, la determinación de origen del discurso señala, aunque no explícitamente, que el procedimiento está dirigido a una circunstancia que no es agravante o atenuante propia del delito, sino a una forma de detención que abarca a personas que no están lo suficientemente preparadas para delinquir y por ende lo hacen torpemente.
Descargar Aquì:
No hay comentarios:
Publicar un comentario